Reforma de una cocina americana

Un espacio en que se debía renovar una cocina integrada en la sala comedor sin renunciar a todas las prestaciones de una cocina completa.

El pavimento de parquet laminado es el original y el resto del mobiliario de la sala también, tan solo se cambiaron el color de las paredes y una de ellas, la principal, se forró con papel pintado con textura de piel en color morado.

La cocina se diseñó de forma que diera la cara a la zona de comer y estar, los muebles en blanco brillo, la encimera trabajada en silestone blanco, así como el respaldo de la pared y el fregadero que queda totalmente integrado. La cocina vitrocerámica de Foster, también blanca y la campana extractora muy escultórica de Frecan, con el interior también en morado.

Entre la encimera y el mueble se instaló una iluminación de led, que permite de noche tener algo de luz por si hay que acceder a ella, sin molestar en el resto de la estancia.